El hombre llega a la Luna
A las 20:17 UTC del 20 de julio de 1969, el módulo lunar Eagle del Apolo 11 se posó sobre el Mar de la Tranquilidad. Seis horas después, Neil Armstrong descendió por la escalerilla y pronunció las palabras más célebres del siglo XX:
“Es un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad.”
La carrera espacial
El alunizaje fue el clímax de una competición que comenzó el 4 de octubre de 1957, cuando la Unión Soviética puso en órbita el Sputnik 1. Estados Unidos, humillado, creó la NASA en 1958. El presidente John F. Kennedy fijó la meta en 1961:
“Elegimos ir a la Luna en esta década, no porque sea fácil, sino porque es difícil.”
Kennedy no vivió para verlo. Pero su desafío movilizó a 400.000 personas y un presupuesto del 4% del PIB estadounidense.
La tripulación
- Neil Armstrong — comandante, primer humano en pisar la Luna
- Buzz Aldrin — piloto del módulo lunar, segundo en descender
- Michael Collins — piloto del módulo de mando, orbitó solo mientras sus compañeros caminaban sobre la superficie
Collins, a menudo olvidado, pasó 21 horas en soledad absoluta orbitando la Luna, perdiendo contacto con la Tierra cada vez que pasaba por la cara oculta.
El legado
El programa Apolo demostró que los límites técnicos son, en gran medida, límites de voluntad. Seis misiones más aterrizaron en la Luna hasta 1972. Después, ningún ser humano ha vuelto a pisar otro cuerpo celeste.
La fotografía Earthrise, tomada durante el Apolo 8, mostró por primera vez la Tierra como un punto frágil en la inmensidad del espacio. Esa imagen impulsó el movimiento ecologista más que cualquier discurso.